viernes, 24 de mayo de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
Mariposas
MARIPOSAS
Ora blancas cual copos de nieve,
ora negras, azules o rojas,
en miríadas esmaltan el aire
y en los pétalos frescos retozan.
Leves saltan del cáliz abierto,
como prófugas almas de rosas
y con gracia gentil se columpian
en sus verdes hamacas de hojas.
Una chispa de luz les da vida
y una gota al caer las ahoga;
aparecen al claro del día,
y ya muertas las halla la sombra.
¿Quién conoce sus nidos ocultos?
¿En qué sitio de noche reposan?
¡Las coquetas no tienen morada!...
¡Las volubles no tienen alcoba!...
Nacen, aman, y brillan y mueren,
En el aire, al morir se transforman,
y se van sin dejarnos su huella,
cual de tenue llovizna las gotas.
Tal vez unas en flores se truecan,
y llamadas al cielo las otras,
con millones de alitas compactas
el arco iris espléndido forman.
Vagabundas, ¿en dónde está el nido?
Sulanita, ¿qué harén te aprisiona?
¿A qué amante prefieres, coqueta?
¿En qué tumbas dormís, mariposas?
¡Así vuelan y pasan y expiran
las quimeras de amor y de gloria,
esas alas brillantes del alma,
ora blancas, azules o rojas!
¿Quién conoce en qué sitio os perdisteis,
ilusiones que sois mariposas?
¡Cuán ligero voló vuestro enjambre
al caer en el alma la sombra!
Tú, la blanca, ¿por qué ya no vienes?
¿No eres fresco azahar de mi novia?
te formé con un grumo del cirio
que de niño llevé a la parroquia;
eres casta, creyente, sencilla,
y al posarte temblando en mi boca
murmurabas, heraldo de goces,
"¡Ya está cerca tu noche de bodas!"
¡Ya no viene la blanca la buena!
¡Ya no viene tampoco la roja,
la que en sangre teñí, beso vivo,
al morder unos labios de rosa!
Ni la azul que me dijo: ¡poeta!
¡Ni la de oro, promesa de gloria!
¡Es de noche... ya no hay mariposas!
¡Ha caído la tarde en el alma!
Encended ese cirio amarillo...
¡Las que tienen las alas muy negras
Ya vendrán en tumulto las otras,
y se acercan en fúnebre ronda!
¡Compañeras, la pieza está sola!
Si por mi alma os habéis enlutado,
¡Venid pronto, venid mariposas!
Ora blancas cual copos de nieve,
ora negras, azules o rojas,
en miríadas esmaltan el aire
y en los pétalos frescos retozan.
Leves saltan del cáliz abierto,
como prófugas almas de rosas
y con gracia gentil se columpian
en sus verdes hamacas de hojas.
Una chispa de luz les da vida
y una gota al caer las ahoga;
aparecen al claro del día,
y ya muertas las halla la sombra.
¿Quién conoce sus nidos ocultos?
¿En qué sitio de noche reposan?
¡Las coquetas no tienen morada!...
¡Las volubles no tienen alcoba!...
Nacen, aman, y brillan y mueren,
En el aire, al morir se transforman,
y se van sin dejarnos su huella,
cual de tenue llovizna las gotas.
Tal vez unas en flores se truecan,
y llamadas al cielo las otras,
con millones de alitas compactas
el arco iris espléndido forman.
Vagabundas, ¿en dónde está el nido?
Sulanita, ¿qué harén te aprisiona?
¿A qué amante prefieres, coqueta?
¿En qué tumbas dormís, mariposas?
¡Así vuelan y pasan y expiran
las quimeras de amor y de gloria,
esas alas brillantes del alma,
ora blancas, azules o rojas!
¿Quién conoce en qué sitio os perdisteis,
ilusiones que sois mariposas?
¡Cuán ligero voló vuestro enjambre
al caer en el alma la sombra!
Tú, la blanca, ¿por qué ya no vienes?
¿No eres fresco azahar de mi novia?
te formé con un grumo del cirio
que de niño llevé a la parroquia;
eres casta, creyente, sencilla,
y al posarte temblando en mi boca
murmurabas, heraldo de goces,
"¡Ya está cerca tu noche de bodas!"
¡Ya no viene la blanca la buena!
¡Ya no viene tampoco la roja,
la que en sangre teñí, beso vivo,
al morder unos labios de rosa!
Ni la azul que me dijo: ¡poeta!
¡Ni la de oro, promesa de gloria!
¡Es de noche... ya no hay mariposas!
¡Ha caído la tarde en el alma!
Encended ese cirio amarillo...
¡Las que tienen las alas muy negras
Ya vendrán en tumulto las otras,
y se acercan en fúnebre ronda!
¡Compañeras, la pieza está sola!
Si por mi alma os habéis enlutado,
¡Venid pronto, venid mariposas!
Manuel Gutiérrez Nájera
sábado, 4 de mayo de 2013
Mariposa
Quisiera
hacer un verso que tuviera
ritmo de Primavera;
que fuera
como una fina mariposa rara,
como una mariposa que volara
sobre tu vida, y cándida y ligera
revolara
sobre tu cuerpo cálido de cálida palmera
y al fin su vuelo absurdo reposara
--tal como en una roca azul de la pradera--
sobre la linda rosa de tu cara...
Quisiera
hacer un verso que tuviera
toda la fragancia de la Primavera
y que cual una mariposa rara
revolara
sobre tu vida, sobre tu cuerpo, sobre tu cara.
Nicolás Guillén
sábado, 27 de abril de 2013
La señora mariposa
La señora mariposa
Hoy no quiso ir a volar
Y sentada en una hoja
Se ha quedado a descansar
Sacó unas gafas rosas
De su blanco delantal
Y un cuento de princesas
A leer va a comenzar
Cada frase que leía
Se podía imaginar
Cuan curiosa se sentía
De llegar pronto al final
La princesa de su cuento
Solo quería poder volar
Pero no tenía alas
Y eso la hacía llorar
La trama de ésta historia
Le hizo recordar
Cuando ella era una oruga
Que se tenía que arrastrar
Y soñaba con el día
En que pudiera despertar
Con un par de alas hermosas
Y poderse remontar...
En un vuelo tan lejano
Que no terminara jamás
Lleno de campos floreados
Con perfumes de azahar
Y pensó la mariposa
¿"Porqué si yo puedo volar
Estoy sentada en una hoja
Por perezosa y nada más".?
Se paró muy presurosa
Y guardó su delantal
Y voló a un campo de rosas
A sus sueños realizar.
martes, 16 de abril de 2013
Quisiera ser mariposa
Llega la primavera, los campos están floridos
con un perfume radiante, y vistosos coloridos,
alegran los corazones, y hacen el campo atractivo.
Las bonitas mariposas, alegres revolotean,
y se posan en las flores para prestar su belleza.
Con sus alas de colores volando las veo pasar,
se acercan mucho a mis manos, yo las querría acariciar.
Yo quisiera tener una, para poderla tocar,
son suaves como la seda frágiles como el cristal.
Volando van por en el campo, se acercan al caserío,
transmiten lindos mensajes de cariños y amoríos.
Me gustaría tener alas, para así poder volar
luego mezclarme entre ellas y ver a mi amor pasar.
Quisiera ser mariposa, y posarme en tu cabello,
para poderte decir lo mucho que yo te quiero.
Si yo fuera una de ellas, siempre estaría junto a ti,
recorrería los caminos con locura y frenesí.
Y quiero ser mariposa para posarme en tu cara,
te daré todo mi amor, con solo mover mis alas.
Como alegres mariposas brotan palabras de amor,
el amor que por ti siento me nace del corazón.
Mariposas que en el campo, sois libres, podéis volar
decidle a mi amor muy quedo, que le espero en el hogar.
Para decir que le amo, que le añoro si no está,
echo de menos sus besos, sus caricias,
sus palabras y su tierno y dulce mirar.
En la noche y en el día, yo quiero estar junto a ti,
enlazados nuestros cuerpos, para ver el sol salir.
Y miraremos la luna, que brilla plena de amor,
el amor que por ti siento, en ella se reflejó.
con un perfume radiante, y vistosos coloridos,
alegran los corazones, y hacen el campo atractivo.
Las bonitas mariposas, alegres revolotean,
y se posan en las flores para prestar su belleza.
Con sus alas de colores volando las veo pasar,
se acercan mucho a mis manos, yo las querría acariciar.
Yo quisiera tener una, para poderla tocar,
son suaves como la seda frágiles como el cristal.
Volando van por en el campo, se acercan al caserío,
transmiten lindos mensajes de cariños y amoríos.
Me gustaría tener alas, para así poder volar
luego mezclarme entre ellas y ver a mi amor pasar.
Quisiera ser mariposa, y posarme en tu cabello,
para poderte decir lo mucho que yo te quiero.
Si yo fuera una de ellas, siempre estaría junto a ti,
recorrería los caminos con locura y frenesí.
Y quiero ser mariposa para posarme en tu cara,
te daré todo mi amor, con solo mover mis alas.
Como alegres mariposas brotan palabras de amor,
el amor que por ti siento me nace del corazón.
Mariposas que en el campo, sois libres, podéis volar
decidle a mi amor muy quedo, que le espero en el hogar.
Para decir que le amo, que le añoro si no está,
echo de menos sus besos, sus caricias,
sus palabras y su tierno y dulce mirar.
En la noche y en el día, yo quiero estar junto a ti,
enlazados nuestros cuerpos, para ver el sol salir.
Y miraremos la luna, que brilla plena de amor,
el amor que por ti siento, en ella se reflejó.
domingo, 31 de marzo de 2013
Mariposas. Por Silvio Rodriguez
"Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero
desde que sé que no vendrás más nunca
he vuelta a ser aquel caudal del aguacero
que hizo casi legal su abrazo a tu cintura
y tu apareces por mi ventana
suave y pequeña, con alas blancas
yo ni respiro para que duermas
y no te vayas.
Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno.
Qué maneras más curiosas
Hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo
Mariposas, mariposas,
que emergieron de lo oscuro
bailarinas silenciosas.
Tu tiempo es ahora una mariposa
navecita blanca, delgada, nerviosa
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo
Así eras tú en aquella tarde, divertida
Así eras tú de furibunda compañera
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera
¡Ay mariposa!, tu eres el alma
de los guerreros que aman y cantan
y eres el nuevo ser que hoy se asoma
por mi garganta.
Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno.
Qué maneras más curiosas
Hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo
Mariposas, mariposas,
que emergieron de lo oscuro
bailarinas silenciosas.
Tu tiempo es ahora una mariposa
navecita blanca, delgada, nerviosa
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo"
sábado, 23 de marzo de 2013
Mariposa
Quisiera
hacer un verso que tuviera
ritmo de Primavera;
que fuera
como una fina mariposa rara,
como una mariposa que volara
sobre tu vida, y cándida y ligera
revolara
sobre tu cuerpo cálido de cálida palmera
y al fin su vuelo absurdo reposara
tal como en una roca azul de la pradera
sobre la linda rosa de tu cara...
Quisiera
hacer un verso que tuviera
toda la fragancia de la Primavera
y que cual una mariposa rara
revolara
sobre tu vida, sobre tu cuerpo, sobre tu cara.
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